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P. Raúl Ayala Rangel*

¿Qué es la “Obra de Clérigos En Ayuda Solidaria” (OCEAS)? Es una institución del Episcopado Mexicano que participa con cada Obispo en su diócesis para llevar a cabo el trabajo de la Asistencia Social sacerdotal, promoviendo e impulsando expresiones concretas de solidaridad fraterna sacerdotal bajo el espíritu de comunión y atendiendo a los clérigos en sus necesidades de salud, descanso, vejez o invalidez para que puedan llevar a cabo la misión que Dios les ha encomendado, según la etapa de vida en que se encuentren (Estatutos de la OCEAS I, III).

Para cumplir con su oficio, la OCEAS tiene dos Planes: el Plan Mexicano de Previsión Social Sacerdotal, que es el de Pensiones (PMPSS) y el Plan de Salud. En la Arquidiócesis de Morelia sólo estamos afiliados con la OCEAS al PMPSS. Actualmente, en la Arquidiócesis hay 88 pensionados, sacerdotes de 70 años y más, y se han entregado, en los dos primeros trimestres del año 2017, 177 pensiones a este grupo de sacerdotes.

Para atender la salud de los sacerdotes de la Arquidiócesis de Morelia, se fundó la mutual de gastos médicos mayores “San Juan María Vianney”, en donde, a través de una aportación anual del Presbiterio, se sufragan los gastos médicos mayores. Hoy en día esta aportación se destina a los siguientes rubros: OCEAS pago de pensiones, gastos médicos mayores, gastos médicos menores, gastos funerarios, y casos especiales.

Para poder atender las necesidades del Presbiterio en lo que respecta a la salud y la previsión social, en cada Zona Pastoral, cuando se presenta la necesidad de atender a un hermano sacerdote enfermo, se le comunica al Foráneo y al Vicario Episcopal de la Zona para reportarlo al encargado de la OCEAS para poder apoyar al enfermo.

Por eso la Previsión Social del Clero no puede ni entenderse ni realizarse sin la participación de todos los presbíteros, es por esto que el Concilio Vaticano II pide que los mismos sacerdotes ayuden a la institución erigida, movidos por un espíritu de solidaridad para con sus hermanos sacerdotes, tomando parte en sus tribulaciones y considerando al mismo tiempo que, de este modo, sin la angustia del futuro pueden ellos cultivar con más ferviente espíritu apostólico la pobreza y entregarse a la salvación de las almas. (cfr. Presbyterorum Ordinis, núm. 21).

Es por esto que tener una mentalidad abierta a la solidaridad sacerdotal nos debe llevar a que los presbíteros lleguemos a convencernos de que la seguridad social deberá ser un instrumento para la atención del sacerdote enfermo, discapacitado, en la etapa de vejez o invalidez o en situación especial.

* Responsable de la Dimensión Diocesana OCEAS.