otoutouolPadre Pegueros: “¿Qué es la comunión de los santos?... ¿Qué queremos decir con esta expresión?... ¿Desde cuándo aparece en la Iglesia este artículo de nuestra fe?... Que Dios lo bendiga mucho… y a nosotros también…”

Familia Melgoza-Carrasco (Morelia).

La Iglesia es, por su propia naturaleza, “comunión” que refleja en el mundo el misterio trinitario de Dios Amor. Por eso los miembros de la misma, como bautizados y llamados a la santidad, somos “comunión”.

La doctrina sobre este misterio la encontramos en el Catecismo de la Iglesia Católica (1992):

“¿Qué es la Iglesia, sino la Comunión de todos los Santos? La Comunión de los Santos es precisamente la Iglesia. Esta comunión tiene dos significados estrechamente relacionados: por una parte, la comunión de las cosas santas, la participación en los mismos bienes espirituales, y, por otro, comunión entre las personas santas” (núms. 946-948).

La comunión de los bienes espirituales

Los Hechos de los Apóstoles dice: los discípulos “acudían asiduamente a la enseñanza de los Apóstoles, a la comunión, a la fracción del pan y a las oraciones”. ¿En qué consiste esa comunión que sigue viviendo hoy en la Iglesia?

Se trata de la comunión en la fe, tesoro que se enriquece cuando se comparte. En la comunión de los sacramentos que realizan la unión con Dios. En la comunión de los dones que el Espíritu Santo reparte para bien de todos. Y también en la comunión en la caridad: “ninguno de nosotros vive para sí mismo; como tampoco muere para sí mismo”. El menor de los actos de un cristiano hecho con caridad repercute en beneficio de todos. También cada pecado daña a todos.

La comunión entre la Iglesia del Cielo y la de la Tierra

La Iglesia está formada por los discípulos de Cristo. Unos peregrinos en la tierra, otros han muerto y ahora se purifican en el Purgatorio, o están en la Gloria de Dios.

Siempre podemos rezar por las personas que ahora viven en el mundo entero. Y los que están con Dios siempre piden por nosotros. Por los difuntos también pedimos y ellos por nosotros.

El Papa San Pablo VI nos presentó en 1968 su “Credo del Pueblo de Dios”, una solemne profesión de su fe. Nos dice: “creemos en la comunión de todos los cristianos, es decir de los que se purifican después de muertos y de los que gozan de la bienaventuranza celeste, y que todos se unen en una sola Iglesia; y creemos igualmente que en esa comunión está a nuestra disposición el amor misericordioso de Dios y de sus santos, que siempre están atentos a nuestras oraciones, como nos aseguró Jesús: “Pidan y se les dará”.

Aparece esta frase en el Credo llamado Símbolo de los Apóstoles que formaba parte de la liturgia del Bautismo en la ciudad de Roma. San Ambrosio (+397) escribió: “Es el Símbolo que guarda la Iglesia romana, la que fue sede de Pedro el primero de los Apóstoles, y a la cual él llevó su doctrina común”.

La Comunión de los Santos es don de Dios y tarea nuestra.