Decide tu vida de acuerdo a tus valores, Mac

estrechar las manos

Querido amigo Mac

Creo que una de las más importantes bendiciones de la Providencia es realizar un trabajo que nos permita ganar el pan cotidiano haciendo una labor que nos entusiasme y que permita sentir que hacemos algo bueno para contribuir a mejorar este mundo. Lo peor que puede sucederle a una persona es estar metido en la camisa de fuerza de una labor que disgusta o fastidia y que la hacemos sólo para subsistir. El secreto para evitar esta tragedia, que es más común de lo que pensamos es hacer las cosas con amor y, si estamos haciendo algo que nos incomoda, fastidia o nos parece aburrido, buscar otra actividad en la que podamos poner todo nuestro potencial.

Esto parece sencillo, pero no lo es. Descubrir para lo que servimos requiere un examen minucioso de nuestras capacidades y encontrar el sitio exacto para poder desarrollarlas, lo cual es complicado y muchas veces requiere tiempo y esfuerzo. Conocí a un arquitecto muy calificado que tenía un éxito económico muy favorable, pero… no era feliz, sus trabajos eran muy profesionales y le redituaban entradas muy jugosas, pero sentía un aburrimiento monumental. ¿Qué decidió? Colgó su título en una pared, compró una camioneta, la llenó de tablas y polines y se dedicó a la carpintería. Ahora es un ebanista de mucho éxito y está haciendo lo que le gusta, sin importar que lo vean cargando maderos y manejando serruchos y herramientas muy ajenas a su inicial actividad. Otro caso muy ilustrativo es el de un zapatero que renovaba zapatos usados y tenía 30 años en la puerta de su casa remendando y componiendo zapatos que sus clientes le llevaban a reparar. Le preguntaron: ¿pero cómo es posible que haya durado 360 meses dedicado a “relujar” chanclas? Y él respondió: Es que me gusta renovar zapatos viejos y he sido muy afortunado, porque soy feliz y también mi familia lo es. Me siento útil en este trabajo, me he ganado el respeto y la preferencia de mis queridos clientes y mis hijos son profesionistas porque eso eligieron y se sienten orgullosos de que su padre sea “un zapatero remendón”.

Creo que el secreto es encontrar el trabajo adecuado y hacerlo con un amor que trascienda el éxito económico. ¡Cuántos hombres que nosotros juzgamos exitosos por el mucho dinero que tienen llevan en el alma tristeza y desesperanza!

Y si me permites, te platico mi experiencia vivencial. Trabajé en algunas emisoras de radio con un sueldo que apenas me alcanzaba para satisfacer mis necesidades más apremiantes. Eso no me importó, porque yo amaba mi trabajo, sabiendo lo que podía dejar en las mentes, haciéndolas más luminosas y creativas, y, en las almas de la audiencia, ideas y palabras que sirvieran para sembrar inquietudes positivas que invitaran a mejorar vidas.

Por eso, amigo Mac, te invito a sumergirte en tu alma para que encuentres la actividad que no sólo te permita ganarte la vida con comodidad, sino que te ayude a encontrar en el centro de tu alma la actividad que te permita ser feliz y que ayude a los demás a encontrar la suya.

Finalmente, te insto a que vayas a votar este domingo. Entra en el santuario de tu alma y decide de acuerdo a tus valores. Lo que está en juego es el futuro de la Patria y de las generaciones que vienen. Recibe mi cálido abrazo y mis mejores deseos. Mac.