PARROQUIA CON GRANDES RETOS

14y15 3Alberto Calderón Ramírez.

Ihuatzio es una comunidad antiquísima que en idioma purépecha significa: (lugar de coyotes). Antes de la conquista, fue capital de uno de los tres Señoríos que los purépechas conservaban en las orillas del lago de Pátzcuaro, pero posteriormente, fue evangelizado por los franciscanos de Pátzcuaro y para 1631, ya tenía hospital. Sin embargo durante muchos fue una comunidad atendida por los padres de Pátzcuaro, y fue hasta el 2 de julio de 1974, cuando el Sr. Arzobispo don Estanislao Alcaraz Figueroa la erigió como parroquia, designando también como su primer párroco, al P. Antonio Abad.

Actualmente esta parroquia dedicada a San Francisco de Asís, donde también se venera con gran devoción el Cristo del Señor de la Expiración, cuenta con seis   comunidades: Cucuchucho y Santiago Zipijo, además de cuatro islas; La Pacanda, Tecuena, Junuen y Janitzio, que conforman el territorio parroquial.

En lo que respecta al pueblo de Ihuatzio, en donde los usos y costumbres marcan la vida religiosa y social de la comunidad, está conformada por dos barrios; el del Sagrado Corazón y el de La Asunción, y en cada barrio, se levanta una cruz, que es el lugar más emblemático de cada barrio y el epicentro de las actividades religiosas.

En el templo parroquial de San Francisco de Asís todos los días se celebra la Eucaristía por la mañana, y tan solo el sábado por la tarde, en atención a la gran cantidad de personas que salen a trabajar los domingo en diferentes labores, sobre todo en el comercio que es la fuente principal de ingresos, para la gente de Ihuatzio.

En lo que respecta al trabajo pastoral, los grupos de catequistas, liturgia, Hogares de Nazaret, Koinonia, Vela Perpetua, la Orden Franciscana Seglar y las Hijas de María, enmarcan el trabajo pastoral en esta comunidad, aunque con pocos asistentes, ya que según el párroco Marco Antonio Temoltzin, con apenas dos meces en esta comunidad, falta más compromiso de los fieles para participar activamente en el trabajo pastoral. “Es una parroquia catequizada, pero hace falta un trabajo intenso de evangelización para que haya más compromiso. La gente si va a misa, pero solo en sus fiestas, o en un fin de novenario, en un sepelio, aunque hay más de 90 por ciento de católicos en la parroquia, hay poca asistencia a los grupos y a las actividades religiosas, y algo lamentable es que hasta ahora, no hay grupos de jóvenes, ni adolescentes, y no hay un trabajo concreto con las familias, y ese es uno de los principales retos para esta parroquia, abrir espacios para los jóvenes y las familias” señalo el Párroco.  

Las comunidades que integran la parroquia; las dos en tierra y las cuatro islas, las cuales cuentan con todos los servicios básicos, a excepción de las islas, donde aún no hay teléfono fijo, pero si señal para celular, son visitadas periódicamente por el párroco para celebrar la Santa Misa, sin embargo, a Janitzio el sacerdote acude con más frecuencia para atender los grupos que ahí se tienen, como el de liturgia y la vela perpetua, además de exponer el Santísimo, y estar al pendiente de las actividades de la oficina, porque esta comunidad, fue una capellanía y aun se cuenta con un archivo historio.

Según el párroco, el caminar de la parroquia se rige por usos y costumbres, ya que hay semaneros y cargueros que se encargan de organizar todas las actividades, tanto de las fiestas, como de las actividades cotidianas de la parroquia, todo enmarcado por las tradiciones indígenas, que se siguen manteniendo vivas pese a las nuevas formas de vida.

“Es una parroquia de gente buena y trabajadora que se esfuerza por mantener vivas sus tradiciones, por ejemplo aún se cuenta con Huatapera en Ihuatzio donde se reúnen los semaneros como en el antiguo Hospital, pero sobre todo, es gente que se esmera por salir adelante, aquí la gente en lo económico, tiene un promedio de vida de medio para abajo, con mucha gente profesionista, sobre todo maestros, y los jóvenes con muchas ganas de estudiar, afortunadamente en todas las comunidades incluso en las islas, hay centros escolares para niños, jóvenes y adolescentes, y eso motiva a la juventud a estudiar y salir adelante”, destacó el P. Marco Antonio.