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Cecilia Sierra Paniagua

México se encuentra en un proceso de transición en materia educativa que es histórico, porque, derivado de la abrogación de la Reforma implementada por Enrique Peña Nieto, se dio inicio a un hecho sin precedentes: dos modelos educativos coexisten. Uno heredado y otro en construcción.

En sentido estricto, la contrarreforma o Reforma Educativa del Presidente Andrés Manuel López Obrador no existe aún; se abrogó la publicada por el ex presidente Enrique Peña Nieto y se publicó una nueva, pero en la práctica, los libros y el modelo de enseñanza anterior ahí están.

La nueva Reforma aún se encuentra en desarrollo, por lo que no se puede cantar victoria del fin de la batalla entre Federación y sindicatos de maestros hasta que se publiquen las leyes secundarias y sus reglamentos.

“Las leyes secundarias, la ley General de Educación, los principios filosóficos y la distribución de las facultades, el marco para el nuevo modelo educativo y los derechos de los trabajadores son los temas fundamentales que todavía no están”, explicó en entrevista el Secretario de Organización de la Sección XVIII de la CNTE, Salvador Almanza.

Sin embargo, en los avances que se llevan hasta ahora, hay dos cambios sustanciales: el primero es que la nueva Reforma ya no es laboral –lo que impugnaba la CNTE–; y, segundo, por primera vez la educación profesional en México ha adquirido el carácter de obligatoria.

Con todo y que no hay Reforma terminada, el inicio del nuevo ciclo escolar no está en riesgo, por lo menos no hay amenazas latentes de los sindicatos hegemónicos de un paro nacional.

El magisterio se encuentran apacible, tanto la Coordinadora como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE y SNTE) continúan negociando las nuevas condiciones de trabajo con la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el propio Presidente de la República.

No obstante, esta aparente calma no es generalizada, cada entidad tiene sus particularidades, y para el caso de Michoacán el conflicto podría estallar ante la falta de recursos para pagar la nómina, decisión que estará en manos de “las bases”.

“El Magisterio de Michoacán está muy molesto y también hay una exigencia para que AMLO dé una posición. Quiere que se aclaren por qué no se ha pagado… Hay falta del pago, también se debe el pago diferenciado y los adeudos, temas que se trajeron a las mesas de trabajo con la Presidencia de la República”, dijo al ser cuestionado sobre el inicio de cursos Víctor Manuel Zavala, líder de la Sección XVIII de la CNTE.

Los libros de texto, otra asignatura pendiente

Para el ciclo escolar 2019-2020, que se inaugura mañana lunes 26 de agosto, los libros disponibles son, aparentemente, los mismos que con el presidente Enrique Peña Nieto, a juzgar por los líderes sindicales y profesores en aula.

“Los libros son una mezcolanza de programas del 1992, 1997, 2007 y 2011, con temas no conciliados”, expresó Víctor Manuel Zavala, por ello insisten en la continuidad de su programa alternativo: “Se tiene que revisar el programa para ver cómo se va a dar continuidad a un nuevo ciclo escolar. Es una mezcolanza porque cada 6 años hay cambios en la educación y no hay continuidad de fondo”, explicó el líder sindical.

Con todo y esto, y que parece no se pidió la opinión de los maestros, responsables de la educación y funcionarios transexenales, el pasado 15 de agosto el secretario de Educación Esteban Moctezuma presentó en la rueda de prensa matutina del Presidente de la República los nuevos libros, los que, aseguró, son el resultado de “...un análisis de los mejores contenidos que existían”, de los cuales “se eligieron los mejores, por materia y por nivel…”

Los nuevos libros, aseguraron, van más allá de meros cambios en el exterior, como las nuevas pastas duras, y además ya se están distribuyendo en los centros escolares para que el día 26 se encuentren listos.

“La Secretaría de Educación Pública (SEP) tiene un avance de entre el 80 y 85 por ciento en la distribución de los libros de texto gratuito en las escuelas del país. En total, se distribuirán 176 millones de libros, de 178 que se hicieron, para tener un extra por los que se pierden o por movilidad de los alumnos”, aseveró Esteban Moctezuma.

La Nueva Escuela Mexicana

Este modelo de reciente cuño no tiene un fundamento legal, porque por más que se haya derogado la Reforma de EPN, la Nueva Escuela Mexicana forma parte de las propuestas que integran las leyes secundarias que no se han aprobado.

Sin embargo, este plan de estudios ya está en etapa de implementación. Las capacitaciones están en desarrollo desde el pasado 12 de agosto, con todo y que, en sentido estricto, no entrará en vigor este año sino hasta el siguiente ciclo escolar, tiempo para el que se espera ya esté aprobado.

Por lo anterior, lo que se hace ahora, capacitar a los maestros, es ir avanzando el trabajo, pensando en que desde el Legislativo Federal las leyes secundarias se aprueben sin contratiempos.

Este nuevo plan tiene como fin principal instruir a los operadores de la educación cuáles son las directrices en la enseñanza de las Matemáticas, la lectura y la escritura, la literacidad, la Historia, la Geografía, el Civismo, la Filosofía, la Tecnología, entre otras.

Pero, a la par de estos talleres, los docentes de la CNTE continúan con su programa alternativo, que consideran tiene una mayor continuidad por ser transexenal.

La Participación Social en la Educación

Éste es el nombre que se le da a los extintos consejos o mesas directivas de padres de familia y, según un comunicado de la Secretaría de Educación, “es un modo de organización en donde la comunidad escolar y las autoridades educativas contribuyen a la construcción de una cultura de colaboración que propicie una educación de mayor calidad”.

Pero, ¿en qué consistía la Reforma de Peña Nieto?

El investigador poblano José Guadalupe Sánchez Aviño explica que la reforma de Peña Nieto se dividía en dos grandes ejes:

“Primero, el servicio profesional docente, y segundo la autonomía del Instituto Nacional de Evaluación de la Educación (INEE)”, y “derivadas de estos ejes, se presentan cinco líneas de acción: 1) Creación de un Sistema de Información y Gestión Educativa, 2) Fortalecimiento de la formación continua de los maestros, 3) Fortalecer la autonomía de gestión de las escuelas, 4) Escuelas de tiempo completo, y 5) Impulso de alimentos nutritivos de las escuelas”, conjunto de puntos que evidenciaban que la reforma era un asunto laboral, más que sólo de calidad educativa.

Con ello, presumía el ex mandatario que con la Reforma se pretendía establecer un nuevo modelo educativo capaz de garantizar la calidad de la educación en el país.

Las consecuencias de la Reforma con el gremio de maestros

La CNTE nunca aceptó la Reforma ni las leyes emanadas de ésta porque no era verdadera y exclusivamente de carácter educativo, sino laboral. La CNTE, y la propia ex lideresa de la SNTE, Elba Esther Gordillo, externaron su inconformidad porque se limitaba la participación de los sindicatos en la toma de decisiones de las políticas públicas del Estado Mexicano en materia educativa; no aceptaron las evaluaciones; reclamaban los espacios en las aulas para egresados en las normales y se negaron a aceptar a los llamados “idóneos” (profesionistas evaluados y aprobados por el INEE).

Las discordancias entre Gobierno y sindicato llevó a marchas y manifestaciones de la Coordinadora, y en general del Magisterio, que dejó a cientos de maestros heridos y otro nutrido número de presos políticos; se habla de más de 360 maestros recluidos en diversas cárceles del país, incluida Elba Esther Gordillo, férrea crítica de la Reforma de EPN, pero también señalada de enriquecimiento ilícito.

De todos los casos documentados hasta ahora, 16 han sido liberados con Andrés Manuel López Obrador. Pero aún negocian la liberación de otros y el cierre definitivo de carpetas de investigación.